LA NARRACIÓN COMO ESTRATEGIA PARA LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA
El interés de enseñar a través de la
narrativa en la escuela primaria se activa en la exigencia de romper en
definitiva, con la concepción de la racionalidad tradicional que imperan en la escuela
y orientar la enseñanza y el aprendizaje de la historia hacia la naturaleza
contextual específica y compleja de este conocimiento, es decir, se aspira a
recuperar el modo natural de razonar de la historia.
La narrativa es una modalidad del
pensamiento diferente al pensamiento causal o paradigmático que profundiza en
lo particular, que no pretende una lógica lineal, sino que puede tener un
abordaje analógico o metafórico con un ritmo o secuencia de eventos
significativos que dan organización a la experiencia vivida, como lo muestra
cualquier narración o configuración de la experiencia humana.
Lo que se intenta precisar es que lo
narrativo nos permite conocer y usar la amplia gama de cada cultura
y, a su vez, darnos cuenta que en el proceso de conocimiento el
pensamiento no actúa de manera unívoca sino que posee diferentes modalidades:
el paradigmático y el narrativo.
En la historia convive lo narrativo
con lo paradigmático; los personajes y sus acciones, con las categorías y
conceptos; el tiempo histórico, con los límites que impone una trama; lo
particular con lo universal, etc. formas de pensamiento que implican
competencias y habilidades un tanto diferenciadas, necesarias de explicar en
una propuesta de enseñanza.
La narrativa en la educación básica es
concebida como un acto de comprender, de hacer inteligible la
realidad, de verla de diferentes experiencias y horizontes. Se plantea que narrar la historia a los alumnos suscita en
ellos mucho interés y disposición al conocimiento. Por lo que algunos
psicólogos estadounidenses afirman que la capacidad de narrar es una condición
de aprendizaje de las formas más elaboradas del pensamiento y de la escritura.
La narrativa nos permite expresar
ideas con nuestras propias palabras, es una característica de la infancia
porque desempeña un papel vital en la conciencia adulta y es sumamente activa
cuando empezamos a aprender algo nuevo para decirlo de la manera más simple y
directa posible. Aquí la historia es
concebida como una asignatura informativa sobre los acontecimientos patrióticos
y la narrativa como una mera descripción.
La función educativa de la narrativa
como estrategia de la enseñanza de la historia, aspira a llegar más allá. Del conocimiento superficial o anecdótico que contienen los
libros de texto y de la estructura curricular que actualmente presentan los
libros de texto de la educación primaria.
En
conclusión podemos afirmar que la narrativa posee un poder transformador y nos
pone en contacto con muchas experiencias a través de la imaginación al recrear
a través de la narración y la descripción de hechos y fenómenos históricos de
manera fantástica.
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